1.3.12

decreto

"No tengas hijos hasta que te canses de todo; hasta que te aburras de salir, de viajar, de comprarte cosas, de ir al gimnasio, de ocuparte de vos..."


Eso decía el disquito materno, una y otra vez, implícita y explícitamente.
La prole como un castigo, como algo que no se elige, como una carga, como el fin de la vida buena.
Llevo casi 3 años de terapia tratando de ablandar ese discurso, aunque sea un poco.
No está facil.

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