22.6.11

verborragia.jpg

mi colección de imágenes, alimentada a fuerza de horas y horas paveando en la nube desde el sillon, tiene ahora 30 figuritas menos. Es inmensa.
confieso que respingo un poco la nariz cuando digo "no miro tele" y miro sobre el hombro a los adictos no reconocidos.
"hay poca diferencia entre mirar la pantalla de la tv y la de la computadora", sentencio mi suegra y tenía razón.
Desplumé las suscripciones del reader hasta dejarlas en un número atlético.
No más de 20. Y debo reconocer que hay un par más que bien se podrían ir.
Entre los blogs apareció el tiempo libre.
Demasiada reflexión conduce a la inacción (parálisis by análisis). Dejé tambien de pensar tanto.
La nube negra amagó a aparecer un par de veces, pero ahora tiene nombre y toca timbre. No la dejo entrar intempestivamente como otrora.
Tampoco la atosigo con trankinal.
Las nervios me superan a veces. 99,9% de las veces por temas de trabajo que supongo no saber manejar...y allá van, manejados mandando postales desde el pasado.
Hay lugares que son muy lindos, pero el escenario no hace a la obra. Ayuda, claro, a remontar un guión de mierda. La mierda se siente menos mierda si viene envuelta en papel brillante.
Todos los lugares, en un punto, son el mismo lugar.
Todas las personas son la misma persona, que es el Otro.
Todas los finales son el mismo repetido.
Todas las historias versan sobre los mismos temas. Y sin embargo, jugamos entusiastas como si no lo supiéramos.
Como cuando se corta la luz y de repente nada tiene sentido. Somos humanos con hambre y mugre que se dan cuenta que el mejor plan en esos casos es revolcarse un poco en la cama.
O jugar al chinchón, con un ánimo apagado muy parecido a la resignación.
Sin embargo, uno se alegra internamente cuando le vienen buenas cartas.
Algo así debe ser..

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