18.3.11

la nueva era

No sabria como explicarlo, pero de repente empezaron a pasar cosas.
Las fui presintiendo, como se presiente la lluvia antes de que caiga.
Como si pasara la pagina y la historia continuara del otro lado. La misma, pero distinta.
Empezó la segunda ronda de hijos, se mudaron juntos los que todavia -inexplicablemente- vivian separados, algunos hijos de la primera ronda empezaron la primaria (la primaria!), se cumplio el enésimo ciclo de egresados.
De las aproximadamente 4 veces que empecé la facultad, al menos 2 tandas de ex companeros ahora son graduados. Un simple calculo indica que mi falta de voluntad fue -definitivamente- el peor de los escollos: podria tener ahora un titulo de grado y un posgrado, si tan solo hubiese tenido las suficientes ganas.
Cada vez que veo fotos del festejo del ultimo examen de alguno, un huevo de duda me explota en la cabeza: que hubiera pasado si ..?
El departamento que alquilé, aquel que fuera mi primera morada tras la casa familiar de siempre, ya recibió al menos 2 locatarios nuevos. Se habran enamorado ellos, tambien, de esas paredes blancas? seguiran siendo blancas las paredes?
Del desorden y la mugre que me acompaniaban, ya no quedan ni rastros. Me converti en una senora pulcra y ordenada, a fuerza de discusiones maritales por los zapatos tirados y los vasos sucios.
Peor fue repensar los lazos: durante un par de dias estuve triste. Como se explica que hoy se haya convertido en un hilito de agua lo que alguna vez fue el brazo caudaloso de una amistad sincera? La persona por la que estuve en vilo hace varios anios, mientras sorteaba el precipicio de la muerte, ahora esta mas viva que nadie y sin embargo, ya nada nos une. Como se explica, entonces, la veracidad de ese sentimiento? Habia sido realmente tan importante?
La gram pregunta era demasiado escabrosa para ser siquiera pensada, pero un dia la dejé ser. Si habia sobrevivido y hoy eramos extranas, hubiera sido muy distinto el escenario si no lo hacia?
Me enteré que vivia lejos tarde y de manera indirecta. Nos vimos. Hablamos mucho y hondo. Lloramos, aunque no copiosamente. Ninguna supo explicar que habia pasado, pero tampoco nos mentimos con falsas promesas. Supimos, en ese instante, que asi como habiamos dejado de vernos por anios, esta vez nos despediamos y no habia fecha de reencuentro. Que quizá nunca la habría. Nos abrazamos fuerte.
Quizá la senial mas clara de todas fue el dia que fui sola manejando al aeropuerto.
La casa de aquella otra amiga, la de sus padres, la casa que era su casa cuando ella era mi amiga cotidiana. Esa casa quedaba de camino al aeropuerto. Cuando pasé por ahi, se me erizó la piel. Olí distinto. Como un animal que detecta los movimientos telúricos, yo en ese instante, sentí lo mismo.
Aquella amiga la de la cotidianeidad olvidada, estaba despidiendose de su padre.
El primer padre de todas. La primera ronda de padres muertos.
Ya no es novedoso recibirse, casarse, comprarse el primer auto, independizarse. Ni siquiera tener hijos. Todo empieza a sonar un poco vintage..
Y de repente me veo y me doy cuenta, que ya hace tanto que me las arreglo sola, tanto que desistí de tantas cosas, tanto hace que elegí otras. Tanto tanto, que en una busqueda desesperada de certezas, miro fotos viejas y me descubro pendeja en el papel; lo que implicitamente determina que ya no lo estoy en el espejo.

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