18.6.10

Amar, Temer, Partir


— Es difícil pensar en no estar.
— No, es fácil. Es fácil pensarlo pero no es fácil asimilarlo. Hace un rato estaba sentado en aquella silla mirando el mar… es haber estado sentado en esa silla, donde usted me fue a buscar. Mañana estará el mar, estará la silla, no estará la persona que estuvo sentada en ella.


(de un reportaje hecho a Saramago por Patricia Kolesnicov, y que hace algunos anos leí en papel..)

2.6.10

El peso de la losa

¿Tiene la vida algún sentido? ¿Existe un propósito para cada uno de nosotros? ¿Cuál es el sentido de la existencia?

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Si existe un propósito en el Universo, eso es algo complicado de sentenciar empleando una mente humana. Si comprimimos la historia conocida del Universo en un periodo de un año, el homo sapiens no aparece hasta las once de la noche del 31 de Diciembre. Hablar sobre los planes del Universo desde nuestra perspectiva es como contar una película viendo el último fotograma.
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En cuanto a la vida de cada uno de nosotros, ¿existe algún propósito asociado a la misma? Es decir, ¿venimos aquí con un plan bajo el brazo?

Podemos enfocar estas dos preguntas desde dos perspectivas opuestas y así contemplar los extremos. Estas perspectivas podrían ser llamadas la científica y la esotérica.

Desde un punto de vista científico, la vida es una suerte de accidente, un fenómeno azaroso. No existe ningún propósito inherente a la vida mismo salvo la de vivirla de la manera más resignada posible. Somos mecanismos biológicos que nacen para morir. No hay vida antes de la vida ni la hay después de la muerte. El último que apague la luz.

Desde un punto de vista esotérico, la consciencia es la fuente de todo, de la vida y del Universo mismo. La consciencia es inmortal y todo emana de ella. La humanidad en su conjunto es parte de un plan divino, y cada uno tiene su papel en la gran obra de Dios. Hemos vivido antes de esta vida y viviremos de nuevo después de morir.

Ambas perspectivas nacen dependiendo de cómo uno se aproxime al “problema” de estar vivo. Si uno toma los hechos conocidos de la manera más “objetiva” posible, llega a las conclusiones que expone la ciencia. Si uno toma los hechos de una manera subjetiva, la perspectiva esotérica cobra sentido en su exposición.

¿Cuál de las dos perspectivas es la correcta? Ambas y ninguna. Como siempre, depende del color del cristal. Este dilema forma parte de la humanidad desde el principio de los tiempos, y probablemente siga ahí cuando el último apague la luz. En cualquier caso, no habrá nadie para tomar nota, y la respuesta se perderá en la noche de los tiempos. Probablemente el debate es estéril, y mientras tanto la vida seguirá esperando a que nos decidamos.

Una pregunta más conveniente sería “¿Cuál de estas perspectivas es más útil?”. Esta es una pregunta que requiere de una respuesta personal, ya que cada uno tiene un concepto de utilidad en función de sus propios planes.

Si todos estamos de acuerdo en que deseamos vivir una vida plena, apacible, intensa y emocionante, ¿qué perspectiva nos resulta más útil para cumplir ese objetivo?

Esta es una pregunta interesante. Responder en una dirección o en otra nos proporcionará diferentes juegos de creencias. Las creencias son principios directivos muy potentes, son marcos dentro de los cuales nos movemos y que impregnan de sentido nuestras acciones y nuestras percepciones. Pregúntate, pues, ¿qué te resultaría más útil creer?

¿Prefieres creer que la vida carece de sentido? ¿Quieres creer que nacemos para vivir unos cuantos años y después cesamos de existir para siempre? o por el contrario, ¿prefieres creer que la vida tiene un sentido? ¿Deseas creer que cuando mueras volverás a vivir otra experiencia?

¿Con qué sistema de creencias serías más feliz? ¿Con qué sistema de creencias vivirías más intensamente? La respuesta es personal. Puede que extraigas más significado de tu existencia si crees que sólo vivirás una vez. Quizá esto te lleve a saborear más intensamente cada momento. Quizá ese mismo pensamiento te pese como una losa y prefieras pensar otra cosa. El efecto que una creencia u otra tendrá sobre cada uno depende de cada uno.



Evidentemente no soy la única que se hace estas preguntas.
El amigo Javier ya pasó por esta ruta.

losing my religion

Bardo Thodol

"Existen cuatro tipos de nacimiento: el nacimiento de un huevo, el nacimiento de un útero, el nacimiento espontaneo y el nacimiento de la humedad. De ellos, el nacimiento de un huevo y el nacimiento de un útero son similares.
Como antes, habrá proyecciones de machos y hembras en unión sexual, y si entras en un útero en ese momento por el poder de la pasión y la agresión naceras como caballo, pajaro, perro, ser humano, etc. Si vas a nacer como macho, te experimentarás como macho, y sentirás agresión violenta hacia el padre y celos y deseo por la madre. Si vas a nacer como hembra, te experimentarás como hembra, y sentirás intensa envidia y celos de la madre e intenso deseo y pasión por el padre. Esto hará que entres en el camino que conduce al útero, y experimentarás la dicha autoexistente en el encuentro entre el esperma y el óvulo. A partir de ese estado de dicha perderás la conciencia, y el embrión crecerá, haciéndose redondo y después oblongo, hasta que el cuerpo madure y salga del útero materno."



El libro tibetano de los muertos.