12.12.10

Postales de Lima



Que no llueve desde 1975. Y que ese es el motivo de las calles sin cordones ni alcantarillas. Aunque a mí me pareció mas bien que se debia a cuestiones de planificación y presupuesto.
Que los obituarios en el periódico recordaban a la gente con la frase "fulanos recuerdan con cariño a quien en vida fue ..."..Una manera de referirse al nombre como un rol jugado, una suerte de personaje.
Que los barrios coquetos de Lima son Miraflores, Barranco & San Isidro.
Que Miraflores me recordó mucho al centro de Panamá, con sus jardines floridos y pastos impecables.
Que la ciudad se choca con el mar en unos acantilados enormes de piedra y barro.
Que la avenida Larco, en Miraflores, sigue derecho hasta el mar. Y justamente en esa conjunción, se halla el centro comercial Larcomar, montado sobre el abismo.
Que durante muchos meses al año, hay una bruma sobre el océano que no deja distinguir el horizonte.
Que el Pacífico es, definitivamente, pacífico. No había olas los días que el océano y yo nos dimos cita.
Que hay una cadena de hamburguesas local que se llama Bembos y águilas sobrevolando la ciudad.
Que un atardecer en Miraflores, mirando la puesta sobre el Pacífico, es definitivamente emocionante.
Que hay muchos casinos y casas de juego. Quizá demasiados.
Que hay taxis blancos, amarillos y negros. Que ninguno de ellos tiene taxímetro (maría, dirían los hermanos ticos), lo que obliga a negociar la tarifa antes de embarcarse.
Que no hay subterráneo, pero abundan los colectivos. Y que éstos llevan un chofer y un..agitador?. Alguien que va colgado de la puerta y canta a viva voz los destinos. No me parecio que tuvieran paradas definidas.
Que el nuevo sistema de transporte público, "el metropolitano", estaba en plena implementación.
Que la embajada de Estados Unidos es irritantemente grande.
Que la plaza de armas de Lima es una joya y que algunos de los edificios públicos que la rodean están pintados de amarillo rabioso.
Que no era fácil encontrar bebida refrigerada. Los puestos ambulantes sólo la vendían al natural.
Que el Parque del Amor, en Miraflores, tiene una remembranza al Park Güell en Barcelona.
Que hay puestos con lustrabotas.
Que el museo de la Inquisición pone los pelos de punta.
Que habia construcciones coloniales muy impresionantes y muy bellas, pero leerlas como fruto del trabajo esclavo me impidió quererlas.
Que las construcciones son, en su mayoría, bajas. Aún en el centro de la ciudad.
Que el palacio de Justicia emerge solitario, con sus columnas clásicas y sus muros de piedra, próximo a casas sencillas que adiviné de adobe.
Que las *chifas* son los restaurantes de comida china con influencias peruanas. O al revés.
Que los peruanos son gente bendecida por un mar pródigo y que han sabido hacer con sus frutos unas maravillas culinarias que se deben de servir en el mismísimo cielo.

Son algunas de las cosas que aprendí, los días que tuve la suerte de recorrerla.

1 comentario:

cr dijo...

Que dan ganas de ir a Lima, ahora.