21.12.09

(90) Days of Summer

Los calores. Los colores. Los kilómetros de piel. El sol.
Los ríos de cerveza. El agobio. Los mosquitos. Las sandalias.
El buen humor comunitario. Las navidades. Los fuegos de artificio.
Las vacaciones.
La ciudad vacía, por lejos la mejor parte.


16.12.09

La Dietrich peruana

El ruso tiene una novia que tiene una hermana que tiene una amiga y la mugre no hace distingos con ninguno de ellos.
La Dietrich, soberbia, se calza los guantes y rasca las costras del horno del ruso, saca pelusas de abajo de la cama de la novia, pulveriza malos olores en lo de la hermana y aspira pelos de gato en lo de la amiga.
Con humor y sin perder la sonrisa ni la altura, se agacha, se sube, friega, moja, retuerce, lustra, lava, ordena, repasa, dobla, barre y seca.
Entre estante y estante, le habla a la mascota y elogia mi casa.
"la salud de las plantas es un símbolo de la armonia. Si se te secó la planta, preocupate por tu matrimonio".
Es sabia, la Dietrich.
Sentite en casa, le imploro. Servite lo que quieras. Que menos podria decirle a quien se ofrece a limpiar el sitio donde cago?
Le pago, es cierto. Pero a mi también me pagan por hacer cosas bastante más bonitas y sin embargo me quejo.
Callo y aprendo. Y escucho sus historias de Lima, de los hijos lejos, de estudios obligados, de matrimonios fracasados, de exilios, de penurias economicas, de una educación estricta, de valores que se han perdido, de sacrificios, de ilusiones, de planes, de m'hijo el dotor.
Pregunto, con un poco de miedo, como fue recibida en este país, a sabiendas de los extendidos prejuicios de mis coterráneos.
El balance es bueno. Me han tratado mal, pero mas veces me han tratado bien.
Es diplomática, la Dietrich.
El dia se hace noche mientras se calza la estola y encastra un cigarrito en la boquilla.
Se vuelve a Hollywood con el caer del sol y olor a limpiapisos en las manos.

9.12.09

BFM

Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?

La piedra desnuda de tristeza agobia,
¡Dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?

¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?

Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá una clave...

¡Setenta balcones y ninguna flor!

(70 balcones & ninguna flor, Baldomero Fernández Moreno)

Alfonsina dixit

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;

ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;

ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.

(Dolor, de Alfonsina Storni)


Standard & Poor's

taedĭum vitae

A veces salgo a caminar.
Frecuentemente veo amigos.
A diario voy a trabajar.
Ocasionalmente cocino. Raramente lavo.
Puntualmente me cepillo los dientes.
Ordinariamente me baño.
Constantemente estoy delante de un monitor.
Frecuentemente leo. A menudo escribo.
Extraordinariamente uso vestidos.
Asiduamente manejo.
Permanentemente le hago cariños a Felix, mi gato.
Ocasionalmente me empapo en vapores etílicos.
Normalmente escucho. A veces, a mi pesar, grito.
Generalmente giño el ojo derecho.
Alguna vez dibujé. Alguna otra vez, también pinte.
Eventualmente me voy de viaje.
A menudo me pinto las uñas.
Cotidianamente tomo café.
Mensualmente cumplo el ciclo de la luna.
Hace mucho que no estudio.
Cada tanto, lloro.
De vez en cuando, la vida.

Siempre me aburro.

post-it [12]