8.9.09

Los bípedos

-Bien-objeté yo-, donde queda entonces el valor del individuo? para que nos esforzamos si ya llevamos todo acabado en nosotros mismos?

-Alto! -exclamo violentamente Pistorius-. Hay una gran diferencia entre llevar el mundo en sí mismo y saberlo. Un loco puede tener ideas que recuerden a Platon, y un pequeño y devoto colegial del Instituto de Herrnhut puede recrear las profundas conexiones mitologicas que aparecen en los gnosticos o en Zoroastro. ¡Pero el no lo sabe! Mientras no lo sepa es como un arbol o una piedra; en el mejor de los casos, como un animal. En el momento en que tenga la primera chispa de conciencia, se convertirá en un hombre. ¿No ira usted a creer que todos esos bípedos que andan por la calle son hombres solo porque anden derechos y lleven sus crias nueve meses dentro de si? Muchos de ellos son peces u ovejas, gusanos o angeles; otros son hormigas , y otros abejas. En cada uno existen las posibilidades de ser hombre; pero sólo cuando las vislumbra, cuando aprende a hacerlas concientes, por lo menos en parte, estas posibilidades le pertenecen.

(de Demian, de Hermann Hesse)

1 comentario:

I. dijo...

Así que Demian... Hermann Hesse es uno de los autores clásicos de la adolescencia, perfecto para esos momentos en los que uno está definiendo su personalidad (o tiene que confirmarla o hacer unos pequeños ajustes unos años después). Peter Camenzind, Demian, Bajo las Ruedas, Obstinación... muchos de sus libros están protagonizados por jóvenes estudiantes.

A mí la verdad es que me encantó pasar por la época Hesse.