16.9.09

La supremacía de los objetos

Lavar, colgar, doblar y guardar.
Levantar, lavar, secar y guardar.
zapato poner, zapato sacar, zapato guardar.
Cocinar, oler, comer, disfrutar, conversar. Y nuevamente, levantar, lavar, secar y guardar.
Elegir, combinar, perfumar, salir, pasear. Y nuevamente,zapato sacar, zapato guardar, lavar, colgar, doblar y guardar.

La tiranía de los objetos se impone.
Lávame! plánchame! dóblame! sécame! guárdame!

Dispuesta a no permitir que nada -excepto yo misma- digite mis tiempos, andan por ahi mis zapatos libertos, mis platos hippies y mi ropa contorsionista.
Ellos y yo convivimos en un pacto de buenos vecinos.
Todo depende del punto de vista: las revistas no están tiradas, están apoyadas en el piso.
El ojo no entrenado clama ..vaga! y yo no me esmero en explicar que en realidad no es vagancia sino una particular manera de entender el mundo.
A mis tiempos.

1 comentario:

El tanque dijo...

A mi me pasa parecido, pero es negativo. Los objetos mandan, están desordenados, la silla es una montaña de ropa, hay una parte del piso que es la montaña de la ropa sucia (mejor el cerrito), el escritorio es una fábrica de hacer torres de libros y apuntes. Todo esto me pone nervioso, y un día arraso con todo instalando un hábitat minimalista, para nuevamente empezar con la entropía.