9.8.09

Doctor Psycho

Well, I think it's time.

Fui a una vez, a los 16, a una señora que tomaba nota y no decía palabra alguna. Yo amplificaba mis dramas adolescentes a ver si le sacaba alguna reflexión, pero no habia caso. A mis planteos vocacionales dijo algo sensato: "no hace falta que trabajes de lo que estudies, ni que estudies necesariamente lo que te apasiona. Podes ganarte la vida de una cosa y SER otra".
Tantos años despues, la cito a menudo. Después de esa vez creo que dejé de ir.
Después hubo otra, que relleno con mi turno su agenda vacía y los $50 que le faltaban para completar el cupo. No me dejo terminar de explicarme que la pesque mirando el reloj sin disimulo. Me fui tan atribulada como ofendida.
Tantísimo despues llego Mario, con sus rulos de clown y su foto del estudio de Freud en un portarretrato. Se gano mi respeto, sobre todo porque cobraba ad honorem y eso me hacia pensar que trabajaba -un poco- por pasión.
Fui unos cuantos meses, me gustaba. Aunque a veces me hacia sentir incomoda con sus irreverencias (vos no sos la chica 10. La chica 10 es tu hermana, entendelo.)
Sus pies de barro tiraron al ídolo abajo cuando habló de continuar el tratamiento por fuera del instituto que nos reunia.
"son otros honorarios, claro" -dijo arqueando la ceja.
"ya no te quiero", interpreté.
Me fui para no verlo nunca más y con el, todos mis recuerdos de terapias psicoanalíticas, psicosomáticas y energéticas.


Pero ahora, que ni yo puedo explicarme a mi misma que pasa, creo que es hora de desempolvar la cartilla médica y dejarme caer en las manos de algun titulado desconocido.

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