29.6.09

Viajar

En una película pochoclera que se empecinan en repetir en televisión, las señoritas concursan por el titulo de "miss" algo. Todas deben responder a la pregunta "cual es tu deseo?".
Y todas, obsecuentes, responden "la paz mundial".
Esa imagen me viene a la cabeza cuando a alguien le preguntan "y a vos que es lo que mas te gusta?".
Y la gran mayoría, obediente, responde "viajar".
Yo decía lo mismo. "Conocer el mundo. Vivir otras culturas", respondía como un mantra cuando pensaba -sin pensar- en que quería.
Pero eso quería? eso quiero? eso quieren realmente todos los que contestan con la formulita mágica del ciudadano de la cajita feliz?
Mentira.
*Viajar* es la última quimera, el espejito de colores mejor pulido, la ultima gran falacia de los vendedores de pueblo.
Vea, conozca, paladee, sienta, huela. Un mundo éxito al cambio de unos cuantos billetes. Sea poseedor! Adueñese!
Y los viajantes, como ganado inconsciente, van y vuelven con aires de don nadie, dándose corte de haber estado allá donde el sol es mas brillante y las nubes se comen.
En mi afán de pensar demasiado (y de tener recursos limitados, claro está) me planteé que cuerno me gustaba de estar lejos de mi casa.
La sucesión de porques derivó en la idea mas amigable de que me gusta aprender.
Pero vamos, que para eso tengo el google hearth y sin siquiera gastar un centavo.
Entonces me hice bolita como un bicho bolita y no dije mas que queria viajar. Voy, Claro, es genial, pero dudo de que sea lo que MAS me gustaria hacer. O al menos, no lo único.
Leer y aprender. Si, eso tiene más que ver conmigo.
(aunque no quede tan bien en las marquesinas)
(aunque quizá solo se trate de un autoengaño de clase media con culpa)

2 comentarios:

I. dijo...

Interesante entrada Imaga. No lo había pensado así nunca. De todas formas yo pienso que viajar ha sido siempre algo muy atractivo, y también ha sido siempre una de las mejores formas de aprendizaje. Lo que pasa es que, hasta hace veinte o treinta años solo estaba al alcance de los pocos que tenían dinero y ahora no.
Lo importante es seguir viajando hoy como viajaban los ingleses en su Grand Tour (como Lord Byron), o los alemanes a Italia (Goethe, Winckelmann o Hermann Hesse) o los artistas parisinos a España, Marruecos y Argelia (Manet, Matisse...).
Es imprescindible no viajar para coleccionar fotos de monumentos y souvenires de mil países, sino con todos los sentidos abiertos para aprender.
Viaja Imaga, y si pasas por Madrid, avisame.

Imaga dijo...

Estamos completamente de acuerdo, Ignacio!
Viajar como sinónimo de aprender.
Pero entonces, si me gusta aprender, es coherente que encare con el mismo entusiasmo la lectura de libros, la visita a los museos de mi ciudad y tantas otras cosas.
Mantener la mirada curiosa y los sentidos abiertos aquí y allá, no solamente "allá".
Apasionarse por los viajes y medirse en función de los kilómetros recorridos cuando en el propio terruño se es un miope intelectual y cultural, es algo que discrimino.
Bah, miro de reojo y digo "pobres" para mis adentros.

Gracias por pasar. ; )