14.5.09

Felicidad al paso

Y de repente me encuentro con que puedo ponerme contenta, muy contenta, extremadamente contenta con el mero hecho de improvisar una salida a media semana y terminar comiendo un locro y brindar con tinto de medio pelo en vasos culones de bar viejo, cuando afuera hace frio y llevo puesto mi tapadito premium, ese que conseguí el año pasado en la feria americana de la esquina esa, a un precio irrisorio y que todos me alaban, y tengo los pies calentitos porque tengo las botas grises esas tan lindas de gamuza que el trabajo que puteo con frecuencia me permite comprar.
Y los astros se alinean al igual que las empanadas que vinieron despues de apurar el locro, y parece que estamos todos de acuerdo en que una noche de martes, un poco de frio de otoño, comida caliente y buena compañía son ingredientes que encajan.


Ya lo dije antes, estoy en una época positivista.

1 comentario:

natanael amenábar dijo...

esa lala me gusta. ;)