13.5.09

El sentido del no-sentido

Leo:
[..] es la ausencia de sentido la que le dá un sentido a la vida. En un sentido, bien entendido, bajo una primera relación, la muerte erige el sentido de la vida, ya que si debo morir y es la nada -si yo admito la nada-, entonces no voy a ninguna parte. Luego, la ausencia de un más allá hace desembocar mi vida en el vacío, en la nada; de donde se sigue que mi vida no se construye en ninguna dirección.
Pero en otro sentido, por el contrario, inverso al primero, el hecho de no poder decir adonde voy , pues no voy a ninguna parte, en efecto, hace que mi vida me parezca infinitamente preciosa, que sea milagrosa y profundamente misteriosa. He allí sin duda palabras poco racionalistas pero finalmente, creo que se puede hablar del sentido del no-sentido, del sentido de la ausencia de sentido.

(Pensar la muerte, Vladimir Jankélévitch, FCE)


Y mi mente binaria rápidamente relaciona el enunciado con el Algebra de Boole, las tablas de verdad y el razonamiento lógico que alguna vez intenté aprender en una cátedra fría de matemática discreta.
"Si p entonces q...", rememoro.
"Si p igual (no q), entonces (no p) igual q".
Y me cago en el rigor cientifico y verdaderamente dudo de la certeza de mi enunciado, pero me encastran las piezas: "el sentido de la ausencia de sentido", es sentido en si mismo, por definición.
Si la muerte no tiene sentido, entonces la vida sí lo tiene, por contraposición.
Posiblemente (seguramente) mi busqueda infructuosa del bendito sentido siga igual de estéril hasta el fin de los dias, pero que en la teoría tenga una explicacion sensata (sensata para los que como yo, creen en la ciencia), por tonto que parezca, a mi me entusiasmó.

Y que el que haga esos planteos teóricos sea quien fue el titular de la cátedra de filosofía moral en la Sorbona por 28 años, caramba, le da un aura de prestigio a mis cuestionamientos.
O no. Y este Vladimir era un infeliz como yo, que le buscaba exhaustivamente el pelo al huevo.
un huevon, bah.

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