20.1.09

Postales de Mónaco

En este punto del sur de Francia, los yates y veleros se codean como pidiendo permiso y la casita de los Grimaldi se yergue en lo alto de una colina entre locales de souvenirs de formula 1.
Pasé por ahi una tarde. Entré al casino de Montecarlo y le compre una ficha a mi papá.
Busqué el banco que me empleaba entre las marquesinas de todos los bancos del mundo que tenian ahi su puestito de kermese. Lo encontré.
Fuí hasta la estación de tren y en una oficina, me sellaron el pasaporte con la leyenda mas chic: "principaute de mónaco".
Después me guardé el glamour en la cartera y me senté, con mi pasaporte sellado, en un banco de madera enfrente de la bahía y comí un auténtico sandwich de milanesa que me habia preparado antes de salir, para abaratar los costos.
Carolina y Carlota me desearon buen provecho.

No hay comentarios: