30.6.08

El divino amor

Del periodo acneico de mi vida, cuando cuidaba mi pelo con baños de crema de mayonesa e intentaba mejorar el cutis con barro del jardin, quedaron memorizadas dos poesias.
Estan en el lobulo frontal derecho, a la vuelta del primer recodo intestinal de mi cerebro.
Las puedo repetir como mi dni. No puedo renegar de ellas aunque quisiera.
Esta es una:

Te ando buscando, amor que nunca llegas,
te ando buscando, amor que te mezquinas,
me aguzo por saber si me adivinas,
me doblo por saber si te me entregas.
              
Las tempestades mías, andariegas,
se han aquietado sobre un haz de espinas;               
sangran mis carnes gotas purpurinas
porque a salvarme, ¡oh niño!, te me niegas.
              
Mira que estoy de pie sobre los leños,
que a veces bastan unos pocos sueños
para encender la llama que me pierde.
              
Sálvame, amor, y con tus manos puras
trueca este fuego en límpidas dulzuras
y haz de mis leños una rama verde.


La otra es "Dolor", tambien de Alfonsina. Pero transcribirla ya seria un exceso.

Postales de Mar del Plata



Corría 1981 cuando mis padres firmaban, en copropiedad con mis tíos, la escritura del departamento donde pasaría todos los veranos de mi infancia y adolescencia.
Las cerámicas rojizas, las cortinas azules y la decoración armada con todo lo que sobraba de las casas de capital serian el contexto.
El salpicré de las paredes, un guiño al interiorismo de los años 70.
Cuando promediaba diciembre, aparecían colgados con un imán en la heladera los pasajes del tren. Todo enero nos pertenecía; febrero era propiedad de mis tíos.
No eran vacaciones de lujo: mi padre hacia la compra del mes y la metía en un bolso.
Viajaban así con nosotros latas de conserva, fideos, arroz, azúcar y yerba.
Cambiábamos el micro escolar por el 221 y las tardes de escuela, por jornadas completas en las playas del sur y vuelta del perro.
Así, durante 17 largos años.
Mar del Plata es la ciudad de mi primer beso, de las primeras salidas a bailar, de la primera calentura a manos de un provinciano que se adueño de mis tetas en las escaleras del edificio, de mis primeras necesidades de toallitas.
Es donde conocí a mi primer novio, donde llore creyendo estar enamorada y temblé de nervios por vez primera.
Fue meterse al mar de noche, compartir fogones en la playa y hacer dedo para volver de los boliches. Fue la fiesta de la espuma, el mejor evento de esos años.
Estaba ahí cuando Olmedo perdió el equilibrio y era también ahí, todos los años, la celebración del cumpleaños de mi hermana menor con torta Havanna y sin amiguitos.
En esta ciudad, mi hermana mayor tuvo su primer empleo y con el primer sueldo me regalo un libro que todavía conservo.
Fue, también, el lugar de los peores ataques de asma de la pequeña (y de ahí mi recuerdo del hospital de niños frente a plaza mitre) y el origen del tren que descarrilaría con nosotros arriba el 8/3/1981, provocando 34 muertos.
Promediando los ’90, llegaron las misiones, los empleos, las universidades y los novios.
Eso marco el fin de los veranos en familia.

Mar del Plata, de todos modos, es mi ciudad por elección.
Y es a donde todos decimos que iremos a vivir, cuando ya no queden excusas.

21.6.08

De mi concepto de Asco. Parte II

un tipo, presumiblemente borracho o con capacidades mentales disminuidas.
yo, efervescente en la reglamentaria minifalda que usaba entonces para ir a trabajar.
La parada del colectivo de la esquina de casa, a metros del puente que llevaba a la villa.
Hincarse de rodillas y dedicarme una tremenda paja.
Tener que ahuyentarlo como un perro.

Esta vez no llore ni me traume.
Solo incremente el contador de las ganas de mudarme y mire con desden en derredor.


Postales de Granada


En mi camino a la Alhambra, compre un juguito en tetra brick que se promocionaba por todos lados y que me llamaba poderosamente la atencion: horchata de chufa

No me gusto en absoluto. me parecio repulsivo.
Hube entonces de comerme mis papas Pringles megasaladas sin jugo para pasarlas. Y sin mas dinero para una segunda chance liquida.

Con 35° a la sombra, la boca clamando por agua y cansada de las calles empinadas, llegue al cerro donde estaba el palacio.
Tarde: el horario de visita ya habia terminado y yo ya tenia ticket para partir al dia siguiente a otra ciudad.

Mi unica oportunidad de recorrer el complejo se habia evaporado y fue entonces que el arte andalusi se borraba como principal recuerdo de esta ciudad (como la familia de Marty McFly en la foto del baile bajo el oceano) y esta bebida con nombre digno de show infantil de Cris Morena se acodaba oronda en el modular de souvenirs mentales de experiencias.

Y ahi quedo.

Nip/Tuck


Dijo Lala Around: vamos a hacerlo.
Grito Rapunzel: no, por favor, es terrible…seria la graduación como estupida!
Retruco ImagaZool: a mi no me importa. Y si muero en la anestesia, mejor.

La noche previa a la cirugía, lloraba desconsolada Rapunzel.
Necesitaba 10 años mas para resolver sus planteos: que es ser bella? Hasta donde le importaba serlo? Cuanto peso tiene la mirada del otro?
El turno en el quirófano ya estaba reservado y prácticamente no había marcha atrás.
LalaAround se llamo a silencio, Rapunzel lloraba, ImagaZool despotricaba.

Días después, las 3 coinciden complacidas en el mismo espejo.

4.6.08

De mi concepto de avaricia



El viejo avaro es un propietario que vive de rentas.
Posee –para mi desgracia- el departamento que me gusto para vivir.
Cuando entraron ladrones por el balcón, desde la obra en construcción abandonada que estaba al lado, el consorcio decidió poner rejas.
Escúcheme, señor: esto no es un gasto que me corresponda.
(30 pesos ley, que serian unos 100 hoy en día)
Las rejas del balcón no me las voy a llevar cuando me mude.

Se los desconté del alquiler del mes entrante, sin aviso.

Sos una desgraciada, una mentirosa, una hija de puta! Me queres matar de un infarto!! Vos me queres matar a mi! A mi!! Justo yo, que me entregue como un cordero. Yoooo, que confié en tus padres…

Y siguió, in crescendo.

Señor, yo no le estoy gritando. Ud me esta faltando el respeto –susurre-

Espumando por la boca, siguió con su perorata de reclamos y maldiciones.
Llore de bronca y de impotencia.
Después eleve mi queja a la inmobiliaria y de ahí en más nos relacionamos en silencio:
Yo ocupaba su casa, el gozaba de parte de mi transpirado sueldo. (proporcion que iria rapidamente en ascenso)

Cuando hube de renovar el contrato, al momento de hablar de las condiciones de pago, dijo “yo así estoy bien, no lo cambiemos”.

Claro, seguro, si los $2 por la transferencia bancaria me los cobran a mí.

Algunos meses antes, había sonado el teléfono. Poco tiempo necesito el viejo para hacer gala de su avaricia quejándose con alaridos de que le descontaban 2 pesitos por el depósito en el buzón de su banco…

LalaAround (pretending to be)

Postales de Lisboa


Hay 2 puentes en Lisboa que unen las costas del Tajo: el 25 de abril y el Vasco da Gama.
El de la foto es el 25/4, que conmemora la Revolución del 25 de abril de 1974, que restauró la democracia en Portugal derrocando al regimen de Salazar (la "Revolucion de los claveles")
Cuentan que para llamar a la insurgencia ese dia, se uso como contraseña un tema que sono en las radios: Grandola Vila Morena


Durante 1 mes, lo escuche miles de veces cuando volvia con los pies contentos de ampollarse por las calzadas portuguesas y mientras agotaba los links relativos a este pais en Wikipedia.

Lisboa, para mi, es esa cancion.

Autopista al Sur