20.5.08

Lectura

A veces cuando la miraba, la sentia abatirse ligeramente, como si le hubieran dado un puñetazo entre los omoplatos. Una mueca de dolor que enseguida reprimia deformaba sus hermosos rasgos; la belleza de su rostro delicado y sensible era de las que resisten el tiempo; pero su cuerpo, a pesar de la natacion, a pesar de la danza clasica, empezaba a mostrar las primeras señales de la edad; señales que, como ella sabia demasiado bien, no harian mas que agravarse rapidamente hasta la degradacion total.
Conocia la mirada que ella tenia despues: la mirada humilde y triste del animal enfermo, que se aparta unos pasos de la manada, que apoya la cabeza en las patas y suspira suavemente, porque se siente herido y sabe que no puede esperar de sus congeneres la menor piedad.

[...]

Hubo cosas peores, claro, y ese ideal de belleza plastica al que ella no podia acceder iba a destruirla ante mis ojos.
Al principio fueron sus pechos, que ella ya no podia soportar (y es verdad que empezaban a estar un poco caidos); luego sus nalgas, que siguieron el mismo proceso.
Hubo que apagar la luz cada vez con mas frecuencia; y luego desaparecio la sexualidad misma.
Ella ya no conseguia soportarse; por lo tanto, ya no soportaba el amor, que le parecia falso.
Sin embargo a mi todavia me excitaba, bueno, un poquito, al principio; eso tambien desaparecio, y a partir de ese momento ya no hubo mas que decir.

[...]

De "La posibilidad de una isla", de Michel Houellebecq

Lalarama


Algo de ropa nueva, satisfacer el caprichito de pintar con acuarelas, unas pantuflas rojas que molan y buenos recuerdos.
(principalmente buenos recuerdos)

LalaAround is back (or is trying to)

18.5.08

Disclaimer


Soy Imaga Zool y ostento el poder esta noche.
Y no hablo de cosas bellas, sino todo lo contrario. Ya quisiera yo ser una volátil niña bonita: estremecerme con los detalles ñoños, emocionarme con las cosas simples, sentirme plena con algo…
La noche y yo nos miramos a los ojos. Nos sostenemos la mirada.
Este humo negro que apesta y me obliga a arrastrarme por los bajos fondos. Este pensamiento apelmazado que me hace sentir tan sola.
Esta sensación de nausea recurrente.
Dormir, comer, salir, sentirse –tal vez- un poco más cerca de alguien. Y volver a repetirlo.
Esta cosa tan tremendamente objetiva que todo el tiempo me baja a tierra y me dice “memento mori”, haciendo que todo parezca tan estupido.
Esta mirada pesimista. Esta incapacidad de sonreir porque la vida es bella (la vida no es bella). Que contradictorio, yo que tengo tan lindos dientes.

Esta tendencia a que nada me importe y enroscarme en cosas que nada tienen que ver conmigo (pero quien soy yo?).
Esa sensación rara, de que me quiten un velo de los ojos y descubrir que es un dia de otoño frio y con sol –mis favoritos- y que el humo negro se evapore de pronto y tener lapsus de optimismo y pensar que si, que quiza la vida sea tan solo eso, y si, que esta bueno… y miren que lindas las hojas color ocre!
Esta calesita emocional me esta matando, además de aburrirme.
Necesito un poco de estabilidad. Lastima que no se venda en farmacias.

Suicidal tendencies

Yo lo haria con el auto. Piso el acelerador, volanteo, pum. Listo, me hago mierda y a otra cosa. Pero igual no se si es lo mas efectivo…

No, yo lo haria con gas – contesto el Gitano-

Con gas?
Si, te dormis, no sentis dolor.

Y no te da cosa fallar? Sos el mas looser de todos si te queres matar y encima te sale mal.. –acoto ImagaZool-

Seria uno mas de mi familia – concluyo el Gitano-



Autorreferencial

Esto no es una columna de opinión ni una tarima desde donde hacer gala de recursos estilísticos.
Esto no pretende ser una excusa para evidenciar conocimientos de música, de libros, de arte, de política o de gastronomía.
Esto es, sin lugar a dudas, un escupitajo desde lo más profundo.

15.5.08

De mi concepto de Asco. Parte I

Volver en un colectivo infectado de personas, un día de verano.
Que no exista ningún motor de búsqueda más que el índice amarillo de una biblioteca y no poder evitar el compromiso de terminar un trabajo practico de algún tema irrelevante.
Intentar barrenar la ola de la moda teen del momento, con más bien pocos recursos económicos: minifalda de jean, botitas de gamuza y remerita XS. Suponerlo de una manera y a la distancia confirmar que lucia mas carnoso que armónico y mas triste que picante.
Que la lotería de los asientos te asigne el más lejano posible a tu amiga.
Que aprovechando el tumulto y la individualidad asquerosa de cada uno de los malparidos viajantes, el pasajero numero N decida que es un buen día y un buen momento para fregarle la pija a alguien.
Que las intenciones del desgraciado y tu ubicación en el ómnibus coincidan.
Que el hijoderemilputa pele su aparato reproductor y te lo planche haciéndose el boludo contra el brazo izquierdo.
Paralizarse, querer gritar y no poder (como en los sueños), agonizar, sentir nauseas, dejar crecer la xenofobia como un yuyo rápido hasta que lo tape todo.
Negro de mierrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrda, repetir como un mantra.
Maldecir a los pasajeros. Conchudos, egoístas, silenciosos, obtusos, ignorantes y crueles pasajeros, que tienen el cuello contracturado de mirar hacia delante.
Contar hasta 10.000.
Ser insoslayablemente virgen y que ese se constituya en tu primer y explicito contacto directo.
Que por fin el viaje del joeputa termine y se baje. Que la ley de la probabilidad te revele la gracia de otro asiento más lejos.
Que el cuerpo reaccione y pueda abandonar su rigidez cadavérica.
Que te pasa? Estas pálida. Paso algo?, escuchar.
Nada, no, no me preguntes, responder.
Sentir vergüenza. Aguantar las lágrimas.
Intentar seguir con lo planeado. Llegar a destino y no poder soportar la ignominia.
Llorar a raudales y salir corriendo a casa, con el bracito muerto, duro, estéril, atrofiado, negado, manchado de su maldita y puta sucia leche.
Meterse en la ducha y llorar al son de las gotas, impávida, atónita e impotente. Gritar.
Recuperar poco a poco la vida en la extremidad izquierda.
Tratar infructuosamente de ubicar la experiencia en el catalogo mental de sensaciones.
Tatuar en la memoria la pinta de borracho, la ropa desprolija y todas las características del infeliz que estaba caliente. La mirada final antes de bajarse.
Contarle a una hermana y escuchar una risa estentórea como respuesta.
Decidir no contarle a nadie más por el resto de la vida.
Romper para siempre la hermandad de concepto entre pobreza y bonhomía. Asumir un conflicto entre el trabajo social militante y la realidad propia. Culpar al estado, a la educación, al país, a las masas, a la urbe, al sistema económico. Tratar de ponerle rotulo. Generalizar un poco.
Inclinar la balanza ideológica para el lado del feminismo.
Hacerse un poco menos tolerante y más cínica. Barnizarlo con 8 capas de olvido y seguir viviendo.
Esperar casi como 15 años y publicarlo en un blog.

13.5.08

Cultura General

Sergi
Hola Lala , buenos Días ....
Lala Around
Buen dia Sergi
?te contacto Nicolai ayer?
Sergi
si , pero como ayer era fiesta por aqui , ya le envíe un correo , me voy a esperar a que se conecte de nuevo ..
Lala Around
tiene que estar por llegar.

?que fiesta era ayer?
Sergila segunda pascua , solo en Barcelona ...
Lala Around
pentecostes?
Sergimas o menos ....
Lala Around
ahi llego Ncolai. En minutos lo tenes online..
Sergi
ok , muchas gracias
?En Cataluña, además, en muchas poblaciones, consideran festivo local el día posterior a Pentecostés, es decir, el lunes y se le denomina Dilluns de Pascua Granada o Segona Pasqua ( Lunes de Pascua Granada y Segunda Pascua ). Lo de Granada no viene porque nos pongamos todos morados o algo por el estilo, tranquilos, sino por el componente agrícola de la fiesta que Pentecostés conservó al caer en las mismas fechas que el Shabuot.

Lala Around
perdon la ignorancia, pero que es el Shabout?
Sergi
pues compartimos ignorancia ... lo he copiado de una web ..
Lala Around
jejeje habra que seguir googleando : )
Sergi
pues si , tiene pinta que sea alguna festividad judia ..... pero ya me queda grande todo esto ...
Lala Around
Shavuot es una de las tres fiestas de peregrinaje del Judaismo y acaece exactamente 7 semanas después del segundo día de Pésaj. La festividad conmemora la entrega de la Torá por parte de Dios a Moisés, en el Monte Sinaí.
?bueno , y con esto cerramos, un poco mas cultos ahora
Sergi
ole ,ole , correcto

12.5.08

Narcolepsia

De repente, sin aviso. Un sopor anestésico tan irresistible como petulante: “Yo tengo el poder ahora”, dice.
El rostro se desencaja. Caen los parpados, las mejillas asumen la ley de gravedad y se derriten. Las cejas abandonan su arco. Todo se desdibuja.
Los rostros se nublan y ya es imposible sostener una conversación.

“Mira un punto fijo, mira un punto fijo, mira un punto fijo….” Me repito incansablemente mientras una a una van cayendo mis defensas.
Mi boca articula comentarios desde otra dimensión, que no encajan en las conversaciones en las que participo. Soy mirada con estupor. Cabeceo sin poder controlarlo.
Me desmayo, literalmente.

Me tiene en sus garras.

Imposible que vuelva al mundo de los hombres sin invertir en –al menos- 9 horas de sueño ininterrumpido.
Difícil disculparse ante el publico impávido que no sabe lo que pasa. Difícil manejar la tolerancia de los interlocutores recurrentes. Imposible recuperar la lucidez y el tono muscular.
Las conversaciones tintinean a mi alrededor pero no son mas que eso: melodías que escucho sin poder reinsertarme, en una carrera agotadora por mantenerme en vilo.
Sucedió en una boda, en distintos restaurantes, en boites y hasta en un bowling.
Sucede todo el tiempo.

Se agravo con mis últimamente pocas horas de descanso diario. Pero vamos, que siempre estuvo.

La que nunca pudo aguantar una previa para salir sin dormirse, la que cabecea alevosamente obligando a apurar al mozo a traer la cuenta, la que necesita suplementos químicos para estar despierta mas allá de la 1am, la que siente el llamado cloroformico como si fuera una epifanía, la que detesta esta rutina soñolienta y lo que ella genera en su famélica vida publica.

Esa soy yo.

Los filosofos modernos

Un par de segundos me alcanzaron para ver, al costado de la autopista, a los filósofos modernos.
Estaban instalados en unas sillas de plástico; no llegue a ver si había niños.
La primera vez pensé que era temporal. Cuando volví a pasar otro día y los vi de nuevo, supe que estaban viviendo ahí.
No hay casuchas ni colchones ni nada. Solo sillas. Como una especie de bar.
Mientras bajaba un cambio y agarraba la curva, esquivando los pensamientos inmediatos de justicia social fallida, hice el ejercicio de suponer a esta gente con todas sus necesidades satisfechas e imaginarlos allí por gusto.

Sin cuentas para pagar ni problemas acuciantes, sin casas que reparar, sin cursos a los que asistir ni trabajos a los que presentarse. Sin objetivos que alcanzar ni funciones sociales que cumplir. Sin asuntos de que preocuparse ni trivialidades en que evadirse.

De que hablarían entonces?

Cuanto tiempo podrían debatir de política, salud publica, religión? En cuanto tiempo se agotarían las teorías del origen de la vida?

Horas? Semanas? Meses?
Cuanto duraría yo, en idénticas condiciones? Seria finalmente feliz de ese modo?

No se supone que es esa situación la que esta al final de la larga carrera de obstáculos de una común y silvestre vida capitalista? Satisfacer todas las necesidades (reales e inventadas) para finalmente sentarse en esas sillas?
Tendría que envidiar a estos filósofos en lugar de sentir misericordia?


La cercanía de la barrera del telepeaje corto de cuajo mis disquisiciones.

8.5.08

cosmopolitan hibrido


ImagaZool & LalaAround, coexistiendo.

4.5.08

Uncle Bob

Uncle Bob es medico. Y panzón. Creo que fue medico antes que panzón pero no me consta.
Era muy guapo cuando era joven, tenía un parecido a Sandro bastante importante.
Se dedica a esa enfermedad a la que todos eligen nombrarla con eufemismos, porque le temen.
Pero su faceta como profesional me importa bien poco. Lo que importa es el papel que el cumple en mi familia.

Uncle Bob invariablemente se sienta en la cabecera de la mesa, menoscabando al Dr. Spika –mi padre-. Mi padre no es doctor, pero recibió ese apelativo durante años en el almacén “Ricardito”, fruto de un malentendido que nunca creyó necesario aclarar.

Uncle Bob se acomoda como si la silla del living fuera la cátedra de San Pedro y espera alrededor de 20 minutos antes de empezar a hablar de temas médicos, como si a todos los asistentes a esa mesa nos interesara.
No hay ocasión ni escenario que sirvan de excusa para no hacerlo.

Todo empeoro cuando Lamayor empezó a cursar sus estudios universitarios en esa misma facultad, ante el aplauso y el pecho henchido de Uncle Bob y TiaBonita.
Desde entonces, soporto las cenas en silencio, a medida que el embole se me va aglutinando en la sangre y me guardo los comentarios, para no ofender.

Fue Uncle Bob quien me negó categórica y explícitamente la garantia que necesitaba para alquilar el departamento que me habia gustado, con el noble objetivo de no dejarme caer en las tinieblas y ser inquilina para toda la vida. Ofrecía, a cambio, prestarme algo de dinero para comprarme algo chiquito; que según TiaBonita me habia dicho en otra oportunidad, seria conveniente ponerlo a nombre de su hijo, ya que el capital era de ellos.

Arquee las cejas y me ofendí un poco. Este episodio nunca quedo aclarado del todo.

Uncle Bob me vaticinó un futuro de data-entry por blasfemar contra la divina profesión y elegir sin descaro una cosa diametralmente opuesta.

“Te va a ir mal” sentenció TiaBonita, mientras revolvía enérgica el relleno de carne para unas empanadas.

Sin embargo, Uncle Bob no es malo. Como Sandro, envejece en tonos de gris y grasas trans (pero afortunadamente sin sus problemas respiratorios).

Yo lo quiero a Uncle Bob porque tengo vívido el recuerdo de cuando nos hacia barriletes con cañas de azucar que cortaba del jardin de la casa de su madre, dándonos a elegir el color del papel que después se iba a elevar al cielo.

Desde esa época a esta, silencio.

De cómo perder una amiga: Parte II


Cuando me mude sola, hice lo que pocos hacen: toque timbre a todos los vecinos y me presente. Que sabia yo que eso no se estilaba, había vivido siempre en la misma casa y me parecía lógico presentarse a los vecinos cercanos.
Primero intente con el coreano del 4°, que no me abrió. Después la contacte a ella, que en una gala de simpatía y buena onda, me invito a pasar y me convido mate.

Inmediatamente nos caímos bien y compartimos muchas tardes y noches, aprovechando la comodidad que nos daba vivir a unos cuantos escalones de distancia.

Su incorrección me simpatizaba: educada bajo los estándares judíos, gozaba de adornar su casa para navidad –para el reviente de su ortodoxa madre- y revoleaba los ojos con desden cuando le hablaban de cualquier otra formalidad ñoña.

Era un poco áspero cuando ese mecagoentó lo trasladaba a su profesión: era maestra de discapacitados... “cada uno reacciona distinto ante lo que no puede soportar” –me auto convencía-.

Para cuando estaba embarazada, repetía incansablemente “lo único que me faltaba era dar vida”, en un éxtasis insoportable de egocentrismo.

La escuche pacientemente los 9 meses, a conciencia de que era la hormona que hablaba por ella y no su verdadero yo.

Con el crío afuera, el tema muto en su suegra: de cómo es que se le ocurría a esa vieja agarrarla a upa sin su consentimiento, como es que osaba cambiarle los pañales (y encima los pañales de la noche!!!), o como es que pretendía manejar el carrito cuando salían de paseo.

Además del monotema, confieso que me molestaba que inexorablemente, aprovechase mis visitas para sacar la ropa del tender y planchar. Me sentía la novela de las 4. Y en mute, porque lo que a mi me pasaba no le importaba a nadie.

“vos no entendes porque no sos madre”, me espetaba ante cada opinión disímil.

La tarde anterior a que la hija cumpliese años estuve con ella y escuche atenta todas las excusas posibles que tenia en mente si la maldita suegra se le ocurría llamar.. y dios no se lo imagine, si llegaba a caer de sorpresa.

Al día siguiente la llame y después de frases de manual, le pregunte “y? que van a hacer? Van a comer afuera?”

No, vamos a lo de mi suegra.- contesto, seca.


Y en un pase de gol, le pase sin preámbulos la factura de tantas tardes de escucha: la próxima vez que me hables mal de tu suegra te juro que te escupo la frente.


El día del perdón no estaba en su agenda, así que jamás volvió a discar mi número.

Ni yo el suyo.

Conversaciones de terceros

Mama y papa tienen que hablar con vos mas seguido, sabes hija?
Porque nosotros te tenemos que preparar para las cosas que te pueden pasar.
Y también ayudarte a elegir amigas.
Porque están las amigas buenas y las de las otras.
Mónica, la amiga de mama, había abierto un negocio con mama. Y dijimos “vamos a poner $50 cada una”. 50 y 50, 100. Pero es un numero figurado, hija.
Entonces, mama un día dijo que no quería estar mas en el negocio, entonces le pidió a Mónica su parte del dinero que le correspondía.
Y Mónica, hizo unas cuentas y le dio a mama unos billetes.
Pero después mama lo consulto con Papa, porque papa es contador y sabe hacer bien las cuentas. Mónica también es contadora, pero ella no es tan buena como papa.
Y Papa se dio cuenta que las cuentas de Mónica estaban mal, que la estaban engañando a Mama, entonces no somos mas amigas.
Entendes, Brendita, lo que esto significa?

-Si. Que Mónica es una burra.

NO! Mónica no es burra! Mónica es embustera! Es mentirosa! Le quiso robar a Mama! Quizo quedarse con su dinero!!

Pero lo que vos tenes que entender, hija, es que como consecuencia de esto, vos no vas a poder ser mas amiguita de Joel.
Porque puede ser que no, pero es muy probable que si los padres son malos, los hijos también lo sean.
Y nosotros tenemos que pensar en tu futuro.