30.4.08

Me, Myself & I

Habitan en mi 3 personas claramente definidas: Lala Around, ImagaZool y Rapunzel.
Estan ahí desde el principio, siempre estuvieron. Solo que me llevo algo de tiempo identificar sus voces.
Sin embargo, cuando alguien me requiere, no contesta ninguna de ellas, sino una suprapersona que es comandante en jefe de estas tres díscolas: Koji Kabuto.
Ese soy yo.

Ahora que tienen nombre, puedo ver un poco mejor sus caras. Y eso me da un poco de paz.
Pero no es facil manejar este enriedo de pareceres, actitudes y orgullos.
Lala.Around es la que mas sale, quiza porque es la mas simpatica. Podria definirse como la portavoz oficial del power-trio. Es ambiciosa y coqueta. Le gusta la alta tecnología y se la puede acusar con facilidad de ser un tanto frívola.
No le gusta claudicar y pelea hasta caer desmayada.
Imaga.Zool es distinta. Profesa un nihilismo no tan sutil. Es pesimista, amarga, cinica e ironica.
Tambien un poco triste.
Comparte con Rapunzel una cuota importante de abulia. Pero esta ultima, tiene un aire pseudo-hippie que Imaga.Zool no tiene. Rapunzel se siente sola a menudo y cada tanto saborea tazones de melancolia.
Es, ciertamente, la más cariñosa. Busca estar en familia y quiere aprender a tejer para hacer mañanitas.
Abraza mucho y deja notitas enternecedoras entre los apuntes o las latas de la alacena, sin caer en lo cursi.
Apéndices de la misma estructura, se ven obligadas a convivir, no siempre de manera dichosa.

No es facil ser 4. Pero esto ya paso en la historia y hasta hubo gente que gano muchos premios por explotar las personalidades multiples, como aquel poeta luso.

En nombre de este consorcio que represento, digo que venimos de tiempos difíciles.
Los ultimos 10 años han sido un periodo de muchas guerras intestinas.
Imaga.Zool y Rapunzel se entienden un poco. Pero juntas, odian a Lala.Around.
Quiza, porque LalaAround se adueño del cuerpo fisico e hizo con el lo que mejor le parecia.
La fantasia estetica de Imaga.Zool es una cabellera azabache con tintes azulinos, que iria incrementando hasta tener la testa completamente azul Prusia. Pero como es Lala.Around la mas salidora, se encarga ella de ir periódicamente a la peluqueria y aclarar su tenue cabello caramelo hasta los diafanos rubios que aspira.
A Rapunzel esto no le importa mucho: ella no se peina, ni se mira mucho al espejo.
Le da igual un jogging gastado con manchas de pintura y el pelo revuelto, que los tacos aguja que Lala.Around guarda en el placard. Ademas, no se queja ni confronta. Rapunzel es gauchita.
El problema surge cuando es Rapunzel la que madruga, y es LalaAround la que tiene reuniones ejecutivas de media mañana: como es posible que haya salido de casa con esta remera sucia!!, se pregunta mientras mira furibunda la imagen que le devuelve el espejo y busca en sus pupilas una sombra de Rapunzel, sin saber exactamente lo que busca.

Pero estas son ñoñerias comparadas con lo que pasaba hace 15 años.
Imaginen, por un momento, a LalaAround pactando una salida con sus amigas al boliche de onda… e imaginen, por una milesima de segundo, lo que puede haber sentido Imaga.Zool cuando se encontro montada en un remis, con una remera ajusta de Mickey y minifalda de jean.

Luchan entre ellas por tomar la palabra y sucede entonces que en el medio de una ronda de mates con la gente de Rapunzel, sale enfurecida ImagaZool y lanza un par de comentarios tira bombas.

No es facil cultivar las amistades de estas 3 muchachas.
Pero como soy yo el que maneja, y me siento mas a gusto entre mis pares de genero, son masculinos los nombres que mas pueblan la agenda.
La unica que se apena un poco cada tanto es Rapunzel, cuando –afligida- se plantea una y otra vez como puede ser que a ella no se sienta a gusto en las reuniones de su entorno, por que las pelotudeces que consternan a sus amigas a ella le parecen fútiles.
No sabe que es ImagaZool la que la esta boicoteando….

28.4.08

De como perder una amiga: parte I

Es verdad que ya no compartíamos tantos intereses, pero todavía nos unía un moribundo hilo comunicacional: algún llamado, mails, el saber en que andaba la otra.
Por esa época, en su casa atravesaban una seria crisis económica: el negocio familiar estaba por quebrar y no caía un duro ni sacudiendo la casa, que de por si era bastante lúgubre.
A los 3 dias del primer encame (la primera noche) con un muchacho que conocio en una noche de tragos, se instalo en su casa.
Sizañeras, con E. deciamos que lo habia hecho para aprovechar las comodidades: en la casa de sus padres no tenian gas y estaban en jaque los demas servicios.
A ella no le importo: me mostraba oronda su nuevo vestido con florones naranjas adquirido en un shopping deluxe; mientras esperábamos que calentara el agua en la pava sobre la estufa eléctrica apaisada (la miseria es hermana del ingenio).

El muchacho era especial: se dirigía al resto de los mortales como si hablara desde un pulpito, iluminado por sentirse escogido al haber sobrevivido a un transplante.

Después se fue vaciando de contenidos propios; yo le prestaba mi oido y no opinaba mucho. Me fue exasperando a medida que oia cada vez menos su voz propia, y se repetian las recomendaciones de feng shui, flores de bach y angeles, sumado a un neo-cristianismo furioso y la mención recurrente de “la comunidad”, en un cóctel vomitivo para una persona que alguna vez considere libre pensante.

La comunidad es un tema en si mismo. Para mi era una secta. La PapaPai que lideraba esa secta ejercía sobre sus integrantes un poder hipnótico: no dejaban de consultarle TODO, desde como decorar la casa para atraer las buenas ondas, hasta como curar un cáncer. Me intrigaba conocerla.

Finalmente decidieron casarse y después de mucho debate, optaron por invitarme a esa ceremonia, que se anticipaba como “especial” y “para la que había que estar preparado”.

La PapaPai es un tema en si mismo.
Solo diré que me enfureció ver a la otrora mi amiga, enmarcada en un mar de velos, en una ceremonia en la que ella tenia menos relevancia que un cirio (resulto ser que su casi marido era el elegido de esa secta, el caso de éxito de una comunidad de pánfilos), supeditada al circo de esta señora, que bendecía panes, imponía manos e invocaba santos, mientras leía citas de un libro vetusto (similar a los de Lobsang Rampa).

Mi todavia amiga se percato de mi cara de nada (historicamente identica a mi cara de orto) y me espeto: porque tenes esa cara? porque tenes esa cara? porque tenes esa cara?
Una vez era suficiente. Dos era un poco difícil. Tres ya era un exceso.
Mi diplomacia se acaba al primer intento.
A la tercera vez le conteste con la verdad sin rodeos: no me banco a la gorda que te caso.
Y asi, en un revuelo de tules, se inscribian en letras goticas el “fin” de una amistad que habia sabido tener mejores dias.

Ese hombre

Ese hombre que me habla, y me cuenta de parientes que no conozco es mi padre.
Mi padre, que vive conmigo y no.
Me cuenta de su prima Cristina. Una turra, dice. Que le pegaba a la madre y se entero de su fallecimiento 12 horas después, en la oficina. Mejor no volver a verla.
“la crucé hace poco en San Isidro, pero la ignore…me cambie de vereda”.
Y Alberto, el primo chorro y escandaloso. Al que le tendió una trampa que fallo, porque al parecer lo vio tirado al costado de la cama mediante un espejo, mientras esperaba que se llevase alguno de los 10 billetes de 100 que había dejado adrede. “estuvo como 5 segundos delante de mi placard, pero esa vez titubeo y no lo hizo”.

Y se ofendió después de que te descubrió, supongo.. –digo-.
Claro, y al tiempo se fueron de casa. El y la madre. Porque les alquilábamos un cuarto.
No los vi más. No se que es de su vida.
Y a continuación, reflota el capitulo en que se compro un arma, porque este primo loco lo amenazaba de muerte. Y me vino a buscar –dice- y cuando lo veo, agarro el arma de la mesa de la cocina y salgo a dispararle. Y le apunto, pero el raja. Raja porque es cobarde!
Dios quiso que no le pegase, pero..le apunte! Te juro que le tire a matar!
Después declararía en la comisaría que “tiro al aire para amedrentarlo”, pero de todos modos tuvo que pasar la noche en una celda con presos comunes, de pie en su traje impecable.
La ley le ofrecia una llamada para hacer, pero el no tenia a quien avisarle.
Mas tarde se enteraría que el que lo reconoció (..pero ud no es el del banco?) estaba preso por homicidio junto a su padre. A vos te parece? Yo no pregunte, pero después uno se entera…homicidio!

Mezcla las historias de familiares perdidos con grandes anecdotas del turf, que disfruta.
“cuando vivía ahi, teníamos una casa enfrente de la estación. El resto era todo bosque”, mecha. “después me fui, ya no quería saber nada mas con la gente de san isidro y me compre un departamentito en Palermo”.
Lleva 2 horas hablando y yo lo miro. Cada tanto acoto alguna interjección o simplemente asiento, para que su monologo no se corte.
Me pregunto que tan solo se habrá sentido a lo largo de su vida, dejando atrás parientes por locos, turros o vividores. Nombra pocos amigos: León, Perazza… pero esos se que son de épocas posteriores.
Pensando en su matrimonio, donde el compañerismo brillo siempre por su ausencia, le pregunto: y no te sentiste solo?
Dice que si, bueno, uno siempre esta solo. Y me ametralla con más datos, fechas, personas y lugares, esquivando mi pregunta directo al centro.
Lo oigo pero no lo escucho. Le presto atención a sus finas arrugas y a sus ojos grises –antaño pardos-, mientras me pregunto que lugar tiene en todo esto mi preocupación por la demanda por daños que me quiere iniciar la nueva vecina, o mi fastidio con el albañil por los temas que dejo pendientes.
Sabrá que pienso en eso? Si, sabe. Le interesara?

Seguimos destripando anécdotas mientras desaparece la bandeja de sándwiches y pasa el mate y el café con crema.
Mira como se ve el atardecer desde acá –digo-. Ve pero no mira y sigue hablando.
Esta viejo, pienso. Lo imagino como una Spika pasando noticias y por momentos alucino con que va a aparecer el caballito de “Sucesos Argentinos” y su típica locución en off.
Sin embargo me entristece y mariconeo por adelantado pensando que esta Spika se apagara un día, más temprano que tarde.
Finalmente, entre la cuarta y la quinta hora de charla, repasaremos un poco el tema de la vecina y mi fastidio. Pero ya no tengo ganas de profundizar.
Lo acompaño a la parada del colectivo y se va.

Mas tarde, llega H y me pregunta que tal la visita de mi padre.
Y? que dijo de la casa nueva?
Nada.
Como que nada?
Ah, si. Que había olor a nuevo.

23.4.08

vejez

..porque yo pego fuerte -dijo-.
inmediatamente hizo una pausa y se rectifico en voz baja: "pegaba..".

21.4.08

New kid on the blog

Nueva casa, nuevo blog.