6.9.08

La lluvia y los otros



Me gusta la lluvia porque es democrática.
A todos moja, a todos molesta.
Le cerrará el pico al que estaba en pose tomando gin-tonic en una terraza de moda y obligará a todos a ser mas auténticos.
Los dias radiantes insuflan en las personas un afán por estar divertidos, por asolearse, por pasearse en parejas, amigos o familia.
Nadie quiere quedarse encerrado en un dia brillante: porque es pecado, porque estamos perdiendo el tiempo, porque no se debe.
Salen, así, todos disparados a copar parques, calles y paseos y vuelven al anochecer congestionando el tránsito.

Los dias de lluvia, por el contrario, no obligan a nada.
Esta bien visto quedarse en pantuflas tomando té y gastando horas en la red, con las gafas de leer..que oh! no son tan fashion.
El depresivo, el solitario y el huraño lo seguirán siendo.
Pero los falsos alegres, los bufones y los superfluos sintonizarán las noticias para saber con exactitud cuando empieza la función de nuevo.

No hay comentarios: