5.8.08

The lucky sign

Suecia llega a mí por motivos laborales.
Cuando me tope con un programa sobre este país en TV, aproveche para desasnarme de algunas cuestiones y desempolvar otras.
Confirmé que si, era este país nomás el muso inspirador de los colores de Boca.
Que es vecino de Noruega y Finlandia. Y que Estocolmo esta más bien al sur, montada en un archipiélago sobre el mar Báltico.
Que es la patria de Ingrid Bergman (y tambien de Ingmar), Bibi Andersson, Greta Garbo y Alfred Nobel.
Que desde allí me llegan los sones de ABBA, Roxette y los pasitos de baile quinceañeros de Ace of Base.
Que la moneda de curso legal es la corona. Y que todavía se debaten si entrar o no en la zona euro (“se te llena de rumanos”, dicen).
Que en un patio regando plantas, esta el dueño de IKEA. Y que los jueves es el día típico que los ingenieros de Volvo bautizados Erik, se van a coquetear con las Ingrids, después de mandarse SMSs por sus celulares Ericsson.
Que al norte lo atraviesa el círculo polar (el de los amantes) haciendo que allí el invierno tiña todo de un negro infinito y se les coarte la posibilidad de tomarse una birrita fresca cuando cae el sol, en las tardes de verano.
Que tienen un rey y que el idioma sueco es nieto de los vikingos; aunque la mayoría habla también ingles.
Que la bonita Scarlett, porta el apellido mas repetido en las guías telefónicas suecas.
Y que todos los “son” (Andersson, Karlsson, Petersson, Nilsson, Olsson, Jonsson) no son mas que hijos de su prefijo.
Aproveché también para conocer con exactitud la historia detrás del síndrome de Estocolmo.
Y sonreí cuando, ya lejos de la TV y también de mi casa, indagando por el origen del nombre del Glaciar que tenia delante, la coincidencia volvía a señalar al norte: el Glaciar Upsala recibe ese nombre porque fueron unos muchachos de la universidad de esa provincia quienes hicieron los primeros estudios de la zona.


Cuando le mande un correo a mi par sueco, le comenté de este programa que había encontrado y le confesé que lo había tomado como un símbolo de buena suerte.
Se sorprendió con alegría de que en Argentina transmitieran programas sobre su país (era cable, Pär. Si supieras lo que es nuestra grilla…), admitió el poco conocimiento que tenia sobre mi terruño y me dio una orden:

Trust the lucky sign!