12.5.08

Los filosofos modernos

Un par de segundos me alcanzaron para ver, al costado de la autopista, a los filósofos modernos.
Estaban instalados en unas sillas de plástico; no llegue a ver si había niños.
La primera vez pensé que era temporal. Cuando volví a pasar otro día y los vi de nuevo, supe que estaban viviendo ahí.
No hay casuchas ni colchones ni nada. Solo sillas. Como una especie de bar.
Mientras bajaba un cambio y agarraba la curva, esquivando los pensamientos inmediatos de justicia social fallida, hice el ejercicio de suponer a esta gente con todas sus necesidades satisfechas e imaginarlos allí por gusto.

Sin cuentas para pagar ni problemas acuciantes, sin casas que reparar, sin cursos a los que asistir ni trabajos a los que presentarse. Sin objetivos que alcanzar ni funciones sociales que cumplir. Sin asuntos de que preocuparse ni trivialidades en que evadirse.

De que hablarían entonces?

Cuanto tiempo podrían debatir de política, salud publica, religión? En cuanto tiempo se agotarían las teorías del origen de la vida?

Horas? Semanas? Meses?
Cuanto duraría yo, en idénticas condiciones? Seria finalmente feliz de ese modo?

No se supone que es esa situación la que esta al final de la larga carrera de obstáculos de una común y silvestre vida capitalista? Satisfacer todas las necesidades (reales e inventadas) para finalmente sentarse en esas sillas?
Tendría que envidiar a estos filósofos en lugar de sentir misericordia?


La cercanía de la barrera del telepeaje corto de cuajo mis disquisiciones.

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