21.2.13

hoy

Hay dias como hoy, que me cuesta mucho empezar la jornada. Encontrar motivos para seguir haciendo todo.
Siento que necesito un nivel de inconsciencia mayor para seguir. Ir a trabajar, ocuparme de los problemas de otros, no pensar, conectar con la capa superficial de las cosas, la de la subsistencia.
No le encuentro el sentido a cambiarme, a salir, a trabajar, a seguir respirando.
Y tengo ganas de mandar todo a la mierda, renunciar al trabajo, vender el auto, despedirme de la familia y de mi novio, irme lejos, vagabundear.
Hay dias que no tengo ganas de seguir viviendo y son dias dificiles.
Me meto en la cama y me hago un bollo y pienso en no salir. Total, para que?

Despues encuentro un resquicio de voluntad y me incorporo y digo "bueno, vamos".
Pero no me convenzo de que tiene sentido, ni es que me olvido, ni es que se me pasa como se me pasa la fiebre. Solamente me sobrepongo un poco y trato de sincronizar la mente con las cosas cotidianas. Embotarme como se embota uno cuando mira TV.
Y salgo asi a lo pavo, manejando sin encontrarle el sentido.
A veces pienso que soy demasiado consciente; que la mayoria no se detiene tanto a pensar y por eso sigue, y por eso se rie y por eso no se cuestiona ni llega a la paralisis.
En estos momentos pienso que quiza no estaria mal tomar medicacion psiquiatrica, algun antidepresivo que no me deje caer en estos pozos.
Pero acceder a eso seria como dar el brazo a torcer. Aceptar esta manera de ser como una patologia, darle la razon al mundo de que aunque sea a costa de medicamentos, hay que estar arriba, sonriente, entusiasmada y feliz.
Tengo ganas de llorar pero no lloro. Y me da mas angustia aguantarme. Y levanto la vista y estoy en una oficina moderna, donde varias personas miran en silencio sus monitores. Y yo soy una mas. tiqui tiqui tiqui le doy a las teclas.

Hoy es un dia dificil para ser yo.
Y si me preguntas porque estoy asi, no sabria decirte y es peor.
Es horrible.